Sirvan estas mis primeras palabras para daros los bienvenida y expresaros nuestro agradecimiento por que hayáis decidido visitar nuestra página en internet.
Un lugar desde el que os quiero, a todas y todos los que pensáis en andaluz, arrancaros el compromiso de seguir luchando por nuestra tierra, por nuestro pueblo, objetivo este único que creo tiene cualquier andalucista, objetivo este que creo debe ser básico para cualquiera que se sienta andaluz, objetivo éste que marca la actuación del Comité Provincial que en esta etapa me ha tocado “encabezar” y que pretende ser la punta del iceberg de todo un equipo de mujeres y hombres que creen necesario un cambio radical en nuestra tierra, en nuestras vidas, para lograr un futuro mejor para nuestras hijas e hijos.
Un futuro que es nuestro, un futuro, que por ser andaluces, debemos ganarnos día a día frente a quienes se creen superiores, frente a quines nos consideran un pueblo lleno de tópicos, todos ellos relacionados con el jolgorio, la fiesta y la alegría. Calificativos que ciertamente son en cierto modo innatos a nuestra forma de ser y que, para envidia de aquellos que realmente no pueden apreciar un sentido en la vida (un sentido que por donde quiera que vayamos por nuestra tierra se hace permanentemente patente al contemplar nuestros paisajes, nuestros monumentos, nuestra cultura, nuestras gentes,…) han sido elevadas a una especie de quintaesencia del andaluz, olvidando que somos un pueblo trabajador como ninguno (quien sino ha levantado algunas economías de pueblos que ahora pretenden ser más que el andaluz), un pueblo culto como el que más, un pueblo con un historia milenaria llena de aportaciones a la humanidad a lo largo de siglos y siglos, un pueblo integrador y acogedor como ningún otro, en definitiva, un PUEBLO que debe sentirse orgulloso de serlo. Son precisamente los que en muchas ocasiones identifican lo español con lo andaluz los que luego nos quieren negar esta nuestra identidad, los que quieren negarnos como pueblo; ¡ que contradicción !; pura envidia.
Un orgullo que nos lleva a reivindicar lo que debe ser nuestro, tan sólo eso, sin necesidad de quitárselo a nadie, sin necesidad de oponerse a nadie, dentro de un estado español que consideramos plurinacional y al que las andaluzas y los andaluces tienen mucho que aportar y que debe ser el marco en el que nos hagamos ese futuro al que aludía.
Y que mejor momento que el actual para, de una vez por todos, delimitar ese camino que hemos de seguir. Un camino que debemos dejar claramente marcado para que nos permita alcanzar un alto techo competencia dentro del marco de nuestro Estatuto y la Constitución, que nos posibilite exprimir al máximo todas nuestras posibilidades, todas nuestras riquezas, que como todos sabemos son muy diversas y numerosas y que no siempre revierten en nosotros, en nuestro pueblo. Un momento ahora, como hace unos veinticinco años, en el que el Partido Andalucista tiene mucho que decir, mucho que aportar; algo que, con la colaboración de todas y todos, estamos haciendo. Pero como digo, el camino no ha hecho más que comenzar, y posiblemente, en determinadas etapas, será duro (algunos se empeñarán en hacerlo lo más duro posible para que cunda en nosotros el desaliento; ¡que poco nos conocen!), por lo que necesitamos la aportación de todas y todos los que formamos la familia andalucista, pero también de cualquiera que crea que puede aportar algo, por insignificante que pueda parecerle, a su tierra.
Este largo camino tiene una vital etapa que acaba en apenas año y medio, etapa que nos llevara a designar nuestros representantes en todos y cada uno de nuestros municipios. Esta etapa debe centrar un primer esfuerzo de cara a hacer llegar a toda la sociedad andaluza nuestros postulados, nuestros pensamientos (fundamental, como no, la figura de Blas Infante, tan desconocido para la mayoría de nosotros). Una etapa que de seguro nos va a ser muy fructífera si sabemos hacer ver a nuestros vecinos la necesidad de un Partido Andalucista lo más fuerte posible, una necesidad que la gente reconoce en la calle pero que luego no refrenda a la hora de depositar su voto.
Como digo, es un buen momento, por eso quiero animaros a seguir trabajando en la línea en que lo hacéis. Refrendar igualmente el compromiso asumido en Abril de dos mil cinco de seguir conformando un equipo que, quedando a vuestra disposición, facilite esa ardua tarea que todo andalucista tiene de conseguir ese cambio tan necesario. Por ANDALUCIA, creo que vale la pena seguir trabajando. La recompensa que buscamos como Partido ya llegará: la ANDALUCIA que queremos para los nuestros.
Os agradezco de nuevo vuestra atención y, en nombre del Comité Andalucista de la Provincia de Granada, quedo a vuestra disposición.
UN SALUDO.
José Antonio Espinar